jueves, 30 de noviembre de 2006

Fue un día memorable...

Fue un día memorable...
el día que lo olvidé todo...

Cartón Palindrómico de Trino

Ahora les pongo una muy buena tira cómica sobre los palíndromos, del fabuloso caricaturista mexicano Trino.
Da clic sobre la imagen para verla ampliada.

Microcuento de Ajedrez: Amor Real

AMOR REAL
"¿Me quieres?", preguntaba inquieta la reina al rey.
"¡Claro que te quiero!", contestó el monarca. "¿No ves que te protejo para que nada te pase?".
"No, más bien soy yo quien te defiendo de los peligros que te acechan" repuso su consorte. "Dime: ¿Me quieres?".
"¡Por supuesto! Nada más mira todo lo que me sacrifico por ti".
"Yo soy la que me sacrifico constantemente evitando con ello que sufras daño alguno", le respondió la reina. "¿Realmente me quieres?".
"¡Claro que sí! Ya ves que estoy siempre a tu lado".
"Permaneces junto a mí solamente un rato porque en cuanto te es posible, te alejas a refugiarte en tu enroque". "¿De verdad me quieres?".
"¡Seguro! Porque... porque... ¡Te amo!".
Y con esto la reina acepta todos los sacrificios de su codependencia y de su papel sumiso de mujer sufrida. Todo, con tal de ver feliz a su rey.

Aún más microcuentos de ajedrez


A aquella torre del flanco del rey le gustaba evitar que su rey enrocara de su lado y así poder lanzar a los peones en un ataque suicida a la bayoneta contra el rey enemigo que se había enrocado de ese flanco. De esa forma podía luego entrar la dama, los alfiles, caballos y ella misma al desbaratado enroque enemigo.
Ese ataque a veces funcionaba, y algunas veces no. Pero lo que inquietaba a los heroicos peones no era su sacrificio, sino el hecho de que a la torre le gustara escuchar “La carga de las Valquirias" mientras lanzaba el ataque.



El rey se la pasaba buena parte de la partida refugiado en su enroque. El ejército enemigo le gritaba “cobarde” y él aguantaba con los dientes apretados sin hacer caso a las provocaciones. Sin embargo, un poco pasada la mitad del juego, cuando solamente quedaban algunos peones y piezas, entonces por fin salía.
Era su momento. Era el momento del rey.



Al alfil negro le gustaba la variante del dragón de la defensa Siciliana, pero esta vez estaba enojado. Los peones ya habían formado el fiancheto, pero el alfil se puso furioso cuando estaba a punto de colocarse en su “cueva”.
“¿Donde está mi disfraz de dragón? ¡No es chistoso! ¿Quién fue el gracioso que me lo escondió?”.


No sabía cómo había ocurrido. El pobre caballo en uno de sus increíbles saltos había caído sin que se diera cuenta, en una esquina del tablero. El rey contrario que estaba cerca, vio su oportunidad y se le acercó cuidándose de sus coces.
El caballo refunfuñaba: “No puede ser que esto me suceda a mi”. “¡Quedar atrapado!”, “¡Yo, que soy el caballo indomable!”.


El alfil estaba feliz pues se había comido al peón de la torre.
Pero se le borró su sonrisa cuando el peón de caballo avanzó un paso y le bloqueó la salida, con lo que el alfil quedó atrapado y fue comido precisamente por su glotonería.


Le dijeron que era un final de alfiles de distinto color. Así que el pobre alfil se llevó un buen susto cuando se encontró, en la diagonal por la que iba él tan tranquilo, a su oponente.
“¿No que era un final de alfiles de distinto color?”, le reclamó a su informante.
“Pues sí. Tú eres blanco y yo soy un alfil de color negro”.


El rey negro quería ser mimo. Así que le gustaba acercarse lo más posible al rey contrario (dejando una casilla enmedio de los dos ya que no se podía acercar más porque si no lo capturaba el otro rey). Y entonces se ponía a hacer el acto de tocar una pared invisible que los separaba. Pared que en este caso prácticamente sí existía.


Un día, la reina le dijo a su consorte: “¡Ven, acompáñame! Voy a darle un beso mortal al rey enemigo”.
La dama se puso bien pegada al monarca contrario y sonriéndose le dijo: “¡Eres mío!”.
El rey enemigo a su vez se rió: “No, ¡tú eres mía!”.
La reina asustada volteó a buscar el apoyo de su rey, quien celoso había cerrado los ojos y se había quedado rezagado a un par de casillas de distancia por lo que la pobre dama estaba indefensa, y el beso mortal lo iba a recibir ella.


Después del enroque, el rey quedó tras bambalinas esperando salir a dar su gran actuación.
No tuvo que esperar mucho, le dieron mate y la extraordinaria representación de su muerte le valió un Óscar.



El rey estaba preocupado. Un peón había llegado a la octava fila y ahora que se había coronado en dama el rey temía que lo acusaran de bigamia.

Aquel rey pensaba que su reino era muy extraño. Estaba lleno de gemelos: dos torres, dos caballos, dos alfiles.. ¡y hasta un grupo de pequeños octillizos! Era extraño pensar que él, el mismísimo rey, podría tener un hermano gemelo perdido por ahí que luego podría aparecer reclamando el trono.

Los peones de torre al estar tan cerca del límite del tablero se asomaban por la orilla y sentían vértigo de altura.

El rey se sentía seguro en su enroque. Protegido tras la fortificación de sus peones que, aunque pequeños, eran aguerridos; también por el caballo siempre dispuesto a saltar encima de cualquier enemigo y la confiable y fornida torre que le servía de guardaespaldas; bueno, de guarda...brazo porque lo tenía a un lado.
Pero a pesar de todo eso, el rey estab inquieto, y volteó porque a sus espaldas sentía nerviosas cosquillas pues presentía la presencia de alguien. Se encontró con las miradas amenazadoras de las piezas enemigas capturadas. Entonces pensó que debería de cambiar de lugar los calabozos.


Aquel rey, para ganar estaba dispuesto a sacrificar todo.
Se sacrificó y... ¡perdió!




El caballo blanco brincaba a lo loco causando un sinfín de problemas a su propio equipo. Le advirtieron que se fijara muy bien en los saltos que iba a hacer, pero siguió haciendo marometas sin sentido.
Por último decidieron sacarlo. Así que... ahí va la canción: “Este es el corrido del caballo blanco corrido”.


El plan del rey era muy bueno.
Era una lástima que la bandera roja del reloj hubiera caído indicando que ya no había tiempo ni siquiera para platicarles a las otras piezas en qué consistía el plan.


La posición no tenía ninguna debilidad. Por eso las piezas blancas se quedaron de una pieza cuando escucharon a las negras decir jubilosas:
"¡Mate!".
Voltearon hacia el enroque para ver a su rey, pero no estaba. El castillo se encontraba vacío.
Su rey había salido furtivamente escabulléndose hacia el lado enemigo en busca de la otra dama, quien, teniéndolo a su lado, le dio mate de inmediato.
La debilidad de las blancas era su rey enamoradizo.




Parecía ser una muy buena combinación:
La dama, una torre, los dos alfiles, algunos peones... todos juntos.
Y el enroque desmantelado y sin protección.
Al día siguiente, el dolor de cabeza les demostró que con el alcohol había resultado ser una muy mala combinación.




El rey estaba celoso. La reina se la pasaba más cerca del monarca enemigo que de él mismo.

El jugador enojado aventó el tablero de ajedrez.
Las piezas quedaron tiradas, golpeadas y rotas. No se explicaban cómo ellas, veteranas de tantas batallas ajedrecísticas, no habían resultado nunca tan lastimadas como ahora con la furia de este mal perdedor.


El peón de torre de la dama estaba aburrido. Toda la acción sucedía en el otro extremo del tablero. Los compañeros peones que antes estaban cerca, ya se habían ido. Las piezas de alrededor hace tiempo que se unieron a la batalla y hasta su torre lo había dejado solo y abandonado. Estaba aburrido.
Ya se estaba durmiendo... cuando... ¡se lo comieron! Así que ya no supo nada más de la partida.


Las piezas negras amenazaban comerse a la dama blanca. La tenían completamente rodeada. La reina, al verse sin salvación, decidió sacrificarse inmolándose en el enroque enemigo. Coqueta, prefería que se la comiera el rey enemigo.


La veloz torre se acercó rápidamente a la posición contraria llegando directamente al enroque enemigo, el cual estaba ya incompleto: sin el caballo y sin el peón central del enroque. Entonces se sonrió mirando fijamente al alarmado rey. Se acomodó lista para el remate y... se detuvo sorprendida.
"¿Dónde está la pelota?", "¿No era esto un juego de futbol soccer?".


El rey blanco se sentía mal y quería que llamaran al doctor o que al menos lo dejaran dormir un poco. Pero las piezas negras no le dieron respiro. No dejaban de darle jaques y en unas cuantas jugadas acabaron con el pobre monarca.
Sus últimas palabras fueron: "¡Por fin podré descansar!". Pero entonces comenzó otra partida...

miércoles, 29 de noviembre de 2006

¡me Encanta Soñar Despierto!

¡me Encanta Soñar Despierto!
porque luego
si Sueño Dormido
¡No me Entero de Nada!

tuve un Sueño muy Profundo...

Hace Días tuve un Sueño muy Profundo...
tan Profundo que todavía No Salgo de Él...
tan Profundo que todavía No Sale de Mí...

Voy a Escribir mis "Memorias"

Voy a Escribir mis "Memorias"
Antes de que se me Olvide
Todo lo que he Inventado...

Estaba tan Cansado...

Estaba tan cansado...
que cuando estaba soñando
¡me quedé dormido!

psicoCaricaturas de Santiago No.5. Mostrárnos REALmente cómo somos

No hay quinto malo! :]

El dibujo número 5 del humorista argentino Santiago Varela:
"De como a veces ayudarse a uno mismo
es ayudar a los demás".

Ahora sobre el tema de mostrarse cómo realMENTE es uno. :]

Dale clic sobre la imagen para verla más grande.

Caí atrapado

Caí atrapado
en el laberinto de tus sueños...

Quisera ser Recordado...

Quisera ser recordado
como alguien completamente olvidable...

Desincronizados...

Desincronizados:
Ayer Primero Despertó mi Sueño...
y Después me Desperté Yo...

Primer Aniversario...

Te Invito a conMemorar
nuestro Primer Aniversario
de Habernos Olvidado...
(Paradójicamente
!este Aniversario No se me Olvidó!)

¡Sé Verlas Alrevés!

Dentro de todas las cosas que me apasionan del lenguaje y de los juEgos de palabras, están los palíndromos, es decir las palabras, frases u oraciones que se leen igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda (sin hacer caso a los espacios).

El palíndromo más famoso es ese de "Anita lava la tina" que escrito alrevés sería "anit al aval atinA", y también es muy conocido el que dice "Dábale arroz a la zorra el abad", que alrevés volteado daría "daba le arroz al a zorra elabáD".

Los casos mínimos son las palabras oso, asa, ama, oro y muchas otras más.

Otras palabras palíndromas no tan cortas son RADAR (que se podría decir que es un aparato palindrómico ya que la señal que envía rebota y regresa) y la palabra palíndroma más larga en español: RECONOCER.

Hace mUCHos años se me ocurrió una definición palindrómica de los palíndromos, a ver qué les parece: Sé Verlas Alrevés.

Evitando lo inevitable...

Para evitar al laberinto
decidí rodearlo.
Al mismo tiempo
el laberinto, para evitarme,
decidió darme la vuelta.
Fue inevitable, era nuestro destino,

nos encontramos
y no pudimos escapar uno del otro...

lunes, 27 de noviembre de 2006

decidí Ejercitar mi memoria...

Un día decidí Ejercitar mi memoria
memoria tan robusta que ya no olvidaba nada
Lamentablemente ahora no hago nada

porque estoy lleno de recuerdos...

me Durmieron con un Sueño...

Me durmieron con un sueño. 
Con el sueño de no ser yo. 
Con el sueño de renunciar a mis sueños...

Una vez más para Siempre...

Hoy me permití, una vez más, recordarte... 
después, una vez más, 
volví a olvidarte para siempre...

psicoCaricaturas de Santiago No.4.del Tingo al Tango (en Tanga)

La cuarta psicocaricatura del humorista argentino Santiago Varela:
es un drama argentino llamado Tango

Dale clic sobre la imagen para verla más grande.

Amor para Recordar...

Aquel amor sería para recordar.
Él se provocó amnesia
cuando supo que ella padecía Alzhaimer...

Medio Dormido...

Medio Dormido
tuve un Medio Sueño...

psicoCaricaturas de Santiago No.3. Lo que no se compra

Sobre la Herencia
y lo que no se compra.

del humorista argentino Santiago Varela:

Dale clic sobre la imagen para verla más grande.

viernes, 24 de noviembre de 2006

Todos esos Sueños...

Míralos:
Hermosos, Maravillosos, Perfectos...
pasé muchas Horas Sin Dormir
para Crearlos, Pulirlos, Retocarlos...
Todos esos Sueños
Son Producto ¡de Mis Desvelos!

Después...

Primero nos soñamos mutuamente... 
Después nos despertamos mutuamente...

el Verdadero "Sueño Americano"

Soñé el Verdadero "Sueño Americano":
de que América sea Toda América...

Quisiera...

¡Quisiera Despertarte
los Sueños!

¿en Tu Sueño o en el Mío?

¿Nos Vemos Hoy?
¿en Tu Sueño o en el Mío?

Siempre Decía la Verdad...

Siempre Decía la Verdad...
Aún cuando Mentía...

Hay más futuro que pasado...

Hay más futuro que pasado... 
Excepto al final...

psicoCaricaturas de Santiago No.2. ¿Recuerdas el recuerdo?

Pues como dice una frase que me gusta mucho:
"Nunca sabes cuándo estás creando un recuerdo".

Va la segunda caricatura/dibujo del psicoCaricaturista argentino Santiago Varela.

Dale clic sobre la imagen para verla más grande.

los Sueños inFinitos...

Tuve los Sueños inFinitos...
de Tu Recuerdo...

Ella me Quitaba el Sueño...

Ella me quitaba el sueño...
y nunca me lo quería regresar!

de Algún Lado...

te Recuerdo de Algún Lado...
pero No del Lado que estoy Viendo...

Mis CariCreaturas: Caballos

Van más de mis cariCreaturas:








en este caso: ¡Caballos! :]





psicoCaricaturas de Santiago No.1. La esperanza multiforme

Más que encontrar información sobre el humorista Santiago, él me encontró a mí. Su nombre es Santiago Varela y es argentino (no español como había supuesto).
Hay un dibujante Argentino que me encanta y que firma como Santiago (del que lamentablemente no he podido encontrar información en Internet), y de quien aparecieron varias caricaturas en la extinta y maravillosa revista "Cacúmen" (allá por los años 80s e inicio de los 90s -en México las vendieron atrasadas en esos años-).



Digitalicé las 21 tiras que tengo de las que yo les llamo
"psicocaricaturas". A mi me encantan porque muestran con unos trazos mínimos y con figuras geométricas o estilizadas, algún aspecto psicológico del comportamiento humano... :]
Pongo el primer dibujo que se llama "Las formas". Yo también, al igual que el "personaje" de la caricatura, aún así no pierdo esperanza de encontrar a esa persona especial con quien embonar.

Iré poniendo aquí en mi blog los restantes dibujos de este increíble "psicocaricaturista".


mUCHos salUCHos de Uch diverso y multiforme.... :]

Para apreciar mejor el dibujo y poder leer los textos:
+ puedes darle clic en la imagen
(si aún no se ve bien, da clic en el botón "Agrandar imagen")
+ o guardalo en tu compu
+ o arrastrar la imagen a la barra de direcciones web del navegador.


miércoles, 22 de noviembre de 2006

Vendo Recuerdos

Vendo recuerdos 
que compro baratos a turistas 
que ya no saben qué hacer con tantos recuerdos...

Amnesia y Deja Vu al mismo tiempo...

Justo en este momento
Estoy teniendo amnesia y Deja Vu
al mismo tiempo...
Creo que ya había olvidado esto antes...

Steven Wright

y habiendo olvidado cómo olvidar...

y habiendo olvidado cómo olvidar,
un día recordé... recordé... y recordé...

Ya No...

¡Ya no me recuerdes mis recuerdos!

Memorandum

MEMORANDUM
Memoria:
te Recuerdo que Ya No tienes Amnesia...

Felices fuera de Tiempo

No se puede hacer a la gente feliz por ley.
Si le dijeras a un puñado de gente hace doscientos años:
"¿Serías feliz en un mundo
en que los cuidados médicos fueran ampliamente disponibles,
las casas estuvieran limpias,
te trajeran la música,
las vistas
y las comidas de todo el mundo a casa a bajo precio,
viajar incluso 200 km. fuera fácil,
el nacimiento no fuera normalmente fatal para la madre o el niño,
no tuvieras que morir de caries
y no tuvieras que hacer lo que te dice el cura",
pensarían que estabas hablando de la Nueva Jerusalén y dirían:
"Sí".
Terry Pratchett, alt.fan.pratchett.

tan Pequeño

El laberinto era tan pequeño
que la gente se perdía buscándolo.
Terry Pratchett, Men at Arms.

el Centro

Me pierdo en el laberinto de mis sueños... 
Evitando a toda costa llegar al centro, 
donde yo me espero a mi mismo...

el Problema

Por fin Ya te Olvidé!
el Problema es...
que aún te Sigo Soñando...

en Realidad


En realidad...
por Héctor Ugalde (uch)


"Si la locura es no poder distinguir
entre lo que es real y lo que no lo es,
entonces la Realidad Virtual
tiene como objetivo la locura."

Soy feliz. Tengo todo lo que deseo, ¡Míren! una casa en la playa, mujeres, y si algo me falta, mi computadora de Realidad Virtual crea todo lo que quiero.

'Querido, ya está la cena'. Abro los ojos y la casa, la playa y las mujeres desaparecen. Veo a mi esposa que se acerca sonriente. En eso, un enorme monstruo emerge atrás de ella y la devora. Ella ríe, y mi hijo, escondido detrás de ella también se ríe. El monstruo es un holograma de Realidad Virtual creado por mi hijo. Pero, ¿realmente tengo un hijo? ¿tengo una esposa? o es mi deseo de tener una familia. Suspirando, oprimo el contacto.

¿Prendí la compuV.R. o la apagué? Todo está igual, el cuarto, el escritorio, todo... Desesperado, oprimo varias veces el contacto, pero no ocurre nada. Alzando los hombros me levanto, pero en ese momento cambia el cuarto.

¿Qué está pasando? ¡Debe ser el control remoto telepático! Pienso 'apágate'... pero no hay cambios. Pienso 'préndete' y sigue todo igual. ¡Carambas! Las piernas me tiemblan y me siento. En eso escucho el ruido del agua al caer.

Abro los ojos, y una mujer me mira fijamente. Es el espejo. ¿Yo soy esa mujer? esa mujer con ojeras que se echa agua fría en la cara para terminar de despertar.

¿Soy un sueño? Me pellizco, pero es inútil, pues sé que sentiré el mismo dolor que si me hubiese pellizcado realmente. Las imágenes vuelven a cambiar.

No es una mujer excepcionalmente hermosa, sólo bella. Siento su piel y mi sudor, siento las oleadas de placer que indican que el orgasmo viene...

Una multitud... gente que va y viene, camina o corre, de pronto me veo a mi mismo, voy de prisa, debo correr para alcanzarme y saber hacia donde voy.

Busco pistas que me indiquen si lo que veo y siento es la realidad o sólo son imágenes y sensaciones creadas. Pero no hay caso, si las hubiese, mi mente las borraría para hacer más difícil esta partida de ajedrez conmigo mismo.

No sé tampoco si esto es un sueño. No puedo distinguir si es un sueño real, o uno creado por la computadora de Realidad Virtual. Y así como en los sueños no se asombra uno de la irrealidad, ni le extraña a uno que sucedan cosas inexplicables, en estas fantasías de Realidad Virtual la realidad y el surrealismo onírico se mezclan y combinan.

La compuV.R. se alimenta de los datos de mi mente y recrea mundos y objetos que están en ella. Y entonces me pregunto ¿Yo soy yo, o una proyección de mi mismo? ¿Una proyección de mis pensamientos, de mis emociones, de mis deseos?

Trato de no pensar en nada, de dejar mi mente en blanco, pero no importa, las imágenes, los sonidos y las sensaciones siguen cambiando.

Disparos de laser. Varios soldados pasan corriendo junto a mi. Ahora las guerras son virtuales, guerras electrónicas de bits contra bytes... ¿Soy un soldado virtual? ¿Soy solamente una imagen, una proyección de la compuV.R.? ¿Soy la compuV.R.? ¿Soy el que usa o el usado? ¿Soy un soldado virtual que cree ser un soldado real? ¿Soy una mariposa que sueña que es un hombre?

De pronto la visión se obscurece, los sonidos se van, las sensaciones desaparecen... ¿Estoy muerto?

'¡Listo!' 'El problema era que su compuV.R. fue contagiada por un ViVi, o sea por un virus virtual, vamos, vamos, ¡abra los ojos! Está todo arreglado'.

Abrí los ojos, '¡Era eso!' '¡Sólo era un virus!' y reí aliviado.

Entonces la imágen cambio de nuevo... en realidad nunca dejaría de hacerlo...

mis CariCreaturas










Bueno, pues también voy a ir incluyendo en el blog mis dibujos o caricaturas, o lo que yo llamo: Mis cariCreaturas.





Que en mi página personal están en:











Aquí las iré agregando poco a poco.




"Con el Mundo Sin Cordura /
en que éste se ha conVertido /
lo Mejor hubiera Sido /
un Mundo en Caricatura"...

E. Reyes







viernes, 17 de noviembre de 2006

Peón aislado. Ensayos sobre ajedrez

Me sucede muchas veces eso de que 'algo me llama'. :]

Esa es una de las varias razones por las que soy un creyente/escéptico
o un crédulo/incrédulo.

Así me ocurrió una vez más esta mañana. Fuí a pagar la luz y me
encontré que había una fila muy larga, como no tenía tanto tiempo no
me quedé formado, pero en lugar de regresar inmediatamente a mi
oficina sentí el impulso de darme una vuelta al Sanborns que está a
media cuadra, y entonces ir a la sección de libros, y en particular,
me llamó la atención un anaquel.

Allí, lo que me esperaba era el libro "Peón aislado. Ensayos sobre
ajedrez" por el escritor y ajedrecista mexicano Luis Ignacio Helguera
(editorial Pértiga).

El libro trae "aforismos, entrevistas, notas de periódico,
borradores", textos sobre el ajedrez. :]

mUCHos salUCHos que los llaman... :]

Incluyo algunos de estos textos:

Luis Ignacio Helguera

Peón

Nada.
Mover un peón sobre el tablero
nada más.
Peón cuatro dama.
Contra nadie.
Contra el hastío.
Contra la incertidumbre.
Contra la zozobra.
Contra el infinito.
Contra la nada.

El ajedrez es la única manera civilizada de hacerle la vida imposible
al prójimo.

Peón de séptima a octava: sapo que después de brincos lerdos se
metamorfosea en princesa; esforzado y feo gusano que reencarna en
ágil, volátil, agraciada mariposa.

El ajedrez es un juego autista, y sin embargo, todo depende de lo que
haga el otro.

El ajedrez nos recuerda que el mundo es un conjunto de posibilidades
infinitas, y que hay que decidirse por una.

jueves, 16 de noviembre de 2006

y Solamente me Quedaron...

Soñé LA RESPUESTA a Todas las Preguntas...
Desperté...
y Solamente me Quedaron las Preguntas...

para Soñar...

Si para dormir  se cuentan ovejas...
para NO dormir se cuentan deudas... :(


Si para dormir  se cuentan ovejas...
para Despertar  se Descuentan...

Si para Dormir  se cuentan ovejas...
para Soñar  se cuentan Unicornios... :]

Más microcuentos de ajedrez


El rey estaba contento con su nuevo matrimonio, aunque estaba algo inquieto con la familia algo numerosa. Eran muchos parientes políticos.
Pero lo que más le preocupaba eran los ocho pequeñines.

La necia torre no entendía explicaciones. Insistía e insistía y no la podían convencer.
Se le había metido en la cabeza la necedad de querer hacer la primera jugada.
"¡Me toca a mi!" repetía incesantemente, quejándose con las otras piezas. "¡Me toca a mi!".

El camino era difícil y estaba lleno de obstáculos. Pero el peón era muy perseverante. Lo que sí le quedaba muy claro era que no había marcha atrás.


Aquel rey se sentía nervioso. Estaba solo dentro de su castillo enroque. Pero él lo que realmente quería era salir y vivir cientos de aventuras.
Evadió a los guardias, pasó silenciosamente detrás de los peones, no se dejó ver por el caballo y escabulléndose a un lado de la torre, corrió en pos de aventuras.
Solo y sin protección fue apresado de inmediato por las piezas enemigas.
El rey, pensativo, soñaba con regresar a su fortaleza y con los suyos, y entonces sí, vivir cientos de aventuras.

Aquel peón iba a ver cumplido por fin su sueño de coronarse reina. El problema era que al no haber más piezas con figura de dama, tuvieron que usar una torre volteada de cabeza. El pobre peón, además de soportar el dolor de cabeza y el mareo, quedó frustrado de no verse con la dignidad de la realeza de su nuevo rango, y ni siquiera verse como una verdadera dama.

Apenas acababa de entrar a la octava fila el peón, cuando inmediatamente después de la apurada coronación, el rey abrazó y besó efusivamente a su amada dama que había regresado del más allá, bueno, de más allá del tablero.

La dama blanca se sentía Blanca Nieves y los ocho peones.

Las piezas capturadas que estaban observando la partida desde fuera del tablero se organizaron y comenzaron a echar porras.
Querían formar una pirámide pero no pudieron, solamente eran un peón, un caballo y un alfil, y no tenían ninguna pieza plana.
Tendrían que esperar a que capturaran una torre.

Era un amor imposible. Aquel peón estaba enamorado de su reina. Por eso le dolió mucho cuando su amada dama murió.
Triste y acongojado, continuó avanzando paso a paso, cabizbajo y distraído, pasaba desapercibido, hasta que al llegar al final del tablero se encontró con la maravillosa sorpresa de verse convertido en el objeto de sus sueños.

Los peones escriben cartas a sus novias o esposas esperanzados de que las verán cuando acabe la guerra.
Pero hay batallas y más batallas, y la guerra no tiene para cuando terminar.

Al iniciar la partida el loco alfil pasó empujando a dos de los peones que tenía enfrente.
Todas las piezas se le quedaron mirando extrañadas.
El alfil se rió con una risa nerviosa, "Quería saber que se siente el hacer la primera jugada".

Mandaron a un peón como avanzada a explorar el terreno enemigo.
"¿Tardará mucho en regresar?", se preguntaban.

Entonces cayeron en cuenta de que al pobre peón, por la propia naturaleza de su avance, le era imposible volver sobre sus pasos.
A pesar de todo, después de mucho tiempo sí volvió. Pero regresó muy cambiado.

Aquel peón se decidió por fin a ir al dentista.
Desde entonces ya no es como los otros peones: ya no come de lado.

Se apuró tanto el peón a llegar a coronar en la octava fila que se pasó y se salió del tablero.

Y ya no lo dejaron regresar.

"Son solamente seis casillas", se decía el peón mientras hacía sentadillas y otros ejercicios de calentamiento. "Son solamente seis casillas".
Pero el problema no era la distancia, sino los obstáculos de las piezas contrarias que le bloqueaban el camino y hasta le ponían zancadillas.

El peón llegó triunfante a la octava fila. Sonriente alzó los brazos feliz de haber llegado a la meta.
Fue coronado reina y emocionado volteó a dar un vistazo al tablero para ver cuál era su siguiente misión.
Entonces se le borró la sonrisa. Por un momento se le había olvidado que el principal objetivo del juego era atrapar al rey contrario, y el suyo acababa de caer.

Aquel peón quería ser alfil cuando fuera grande.

El peón llegó contento al final del tablero. Esperaba a ser coronado cuando vio las caras de pánico de sus compañeros capturados que observaban todo desde fuera del tablero.
Cayó una negra sombra sobre él y en un instante ya estaba también fuera del tablero.
No había visto a aquel tortuoso alfil escondido en el otro extremo del tablero.

Era una carrera de peones para ver quien coronaba primero. El peón blanco avanzaba una casilla y lo mismo hacía el negro. El blanco adelantaba otro cuadro, y el negro hacía lo mismo. Y así, paso a pasito. En eso el caballo blanco salta al frente a la octava fila estorbando al peón de su propio bando. El caballo mira a todos sus asombrados y molestos compañeros, y riendo nerviosamente, sólo dice: "Perdón, me emocioné".

Las jugadas eran las mismas.
Todo tan repetitivo.
Las piezas se movían lentamente bostezando aburridas.
Lo único interesante que ocurrió en la partida fue al final, cuando se escuchó una voz que dijo "Tablas por repetición de jugadas".

La torre estaba cansada de seguir la línea. Ya no quería andar derecha, ni quería seguir por el recto camino. Así que comenzó a andar con malas compañías. Juntándose con los esquivos alfiles y tratando de imitar su manera de caminar. Pero los siniestros alfiles se burlaban de sus obstinados intentos ya que por más que se esforzaba no le salían diagonales, sino puras tortuosas escaleritas.

El peón llegó tan cansado a la octava fila que después de coronarse, a pesar de convertirse en reina ya no quiso volverse a mover.

A las piezas negras les encantaba la defensa Siciliana.
Se imaginaban estar actuando en la película de "El padrino".
Especialmente les gustaba rodear al rey blanco y decirle: "Te haremos una oferta que no podrás rechazar".

La reina salió inmediatamente en busca del rey enemigo.
Ella sola y poderosa iba a acabar rápidamente con este absurdo juego.
Buscó grietas por donde infiltrarse, puntos débiles para atacar, piezas sueltas que pudiese tomar, un camino hacia el monarca enemigo, en fin, encontrar la jugada milagrosa que le permitiera de una vez por todas acabar con este injusto juego.
Pero las piezas contrarias le cerraron el paso, la hostigaron, la persiguieron y por último terminó rodeada y atrapada sin encontrar el modo de dar fin a este interminable juego.
Ella sola y poderosa, sí... pero indefensa.

Increíble. Estaba lloviendo en el tablero. Una gota cayó sobre el sorprendido peón.
Las piezas extrañadas miraron hacia arriba y comprendieron lo que pasaba.
Habían perdido y la gota era una lágrima...

La partida se desarrollaba de una manera extraña.
Todo parecía como visto en un espejo.
El tablero había sido colocado inadvertidamente girado por lo que las damas y reyes estaban del lado equivocado. Lo del lado derecho estaba colocado del lado izquierdo y viceversa.
Y todo porque nadie verificó que la casilla derecha fuera blanca.

El rey mismo pasó revista a la formación de peones.
Todos alineados parejos, excepto uno que sobresalía por encima.
Era un peón grandote de otro ajedrez.
"Y tú ¿Quién eres?"
"Soy Peonzón. Vengo a sustituir a mi primo Peoncín que está enfermo".
"Bueno. Está bien. Con suerte te confundirán con un alfil".

Carrera de caballo y torre.
El caballo juguetón tenía ganas de correr, por lo que retó a la torre a una carrera hasta el final del tablero.
Soltando una carcajada, la torre aceptó dándole al caballo la ventaja de comenzar primero una carrera que creía ganada fácilmente.
Así que el caballo comenzó tomando impulso y dando un salto ELE...vado.
La torre vio el esfuerzo del caballo que a duras penas lo llevó un par de casillas más adelante y sabiendo que podía llegar de un solo movimiento a la meta, se sonrió y solamente dio un paso adelante.
El caballo entonces, hizo una cabriola ELE...mental.
La torre ya se estaba aburriendo de esta tonta carrera, y bostezando dio otro pasito imitando al peón.
En respuesta, el caballo relinchó alegremente dando un brinco ELE...gante.
Distraída en sus propios pensamientos, la torre ya no estaba al tanto de la carrera, soñando en la gloria de ser la gran y única campeona en carreras de ajedrez de todo el mundo, caminó tranquilamente otro paso.
El vivaracho equino terminó con una pirueta bien ELE...gida, y llegó a la meta.
La torre se quedó con la boca abierta. No podía creer que el caballo, con aquellos pequeños y zigzagueantes brinquitos le hubieran ganado a ella, una torre, de extrema y directa velocidad.
¡No te preocupes! Yo sé que no soy un caballo de carreras. Soy un caballo de brincos, saltos, giros y piruetas, es decir que soy un caballo de ajedrez.

martes, 14 de noviembre de 2006

Soñaré olvidos...

Soñaré olvidos...
ya que no puedo vivir de recuerdos.

El árbol

Les comparto el siguiente cuento que me gustó mucho, del escritor venezolano Luis Britto García.

El árbol

El Maestro pudo escapar antes que yo de la prisión: dejándome un mensaje cifrado en hexágonos, me dio cita en la Isla donde deberíamos reunirnos para hacer arraigar la Utopía. Debí tronchar la vida de un guardia y hacer caer por tierra a otro para escapar. Asumiendo diversas identidades y oficios, pasé tres décadas acercándome a la Isla. Los contrabandistas a quienes pagué por llevarme a ella despreciaron venderme como esclavo. En la Isla desolada encontré sólo un árbol extraño, en cuya corteza estaba grabado un mensaje en jeroglíficos hexagonales, por los cuales lentamente escurría la savia.

“Comencé —decía el mensaje— el primer surco para plantar el Palacio perfecto cuyo fruto sería la Utopía, hasta que me di cuenta de que era posible extraer alimento directamente de la luz del sol, por lo que sería abominación impedirle el paso con techumbres.
“Cavé solitario los ramales del Gran Acueducto que debía llevar el agua hacía las cisternas —hasta que descubrí que el agua está siempre bajo la tierra que pisamos, y que es locura sangrarla, y llevarla de un encierro a otro creando ríos artificiales.
“Una vez que esta convicción germinó en mi mente, maduró también la de que eran inútiles los perfectos caminos ramificados en canales, puentes y túneles que habíamos proyectado para trasladarnos de un sitio a otro de nuestra ciudad a velocidades insoportables. No hay necesidad de trasladarse cuando se está bien plantado donde se nace; cuando sólo se nace si se está bien plantado.
“Enseguida me dediqué a cultivar los planes de los gineceos y las cámaras nupciales para las fecundaciones de las parejas y las sutiles oposiciones de sus pasiones, sus repulsiones y sus deseos —hasta que sentí caer en tierra abonada la idea de que es locura separar cada sexo en un cuerpo distinto; y el remedio contra tal desdicha es juntar ambos sexos en el mismo cuerpo, y encargar del comercio entre ellos al viento, o a mensajeros ignorantes que convierten en miel la exacerbación visible de nuestra lascivia.
“De allí, todavía pensé en la labranza perfecta de las escuelas para injertar las leyes y la firmeza de carácter en los jóvenes retoños —pero qué academias serían necesarias para niños que podrían alimentarse abriendo los brazos al sol y plantando los talones en tierra; que podrían fecundarse exponiendo sus sexos al viento y multiplicarse lanzando al azar sus semillas.
“Emprendí la redacción de la intrincada espesura de las leyes, pero a estas alturas ya sabía que toda conducta engendra la confusión y el yerro, y que el mejor acto es crecer sin tener acto ninguno, ni para perseguir el mal, ni para escapar de él.
“He desgarrado mi corteza y desangrado mi savia para comunicarte mi destino, pero sabe que desde ahora renuncio a toda otra comunicación, porque todo destino perfecto es incomunicable.


El manuscrito terminaba en borrosos tachones de savia. El Maestro se burlaba de mí, o enloqueció antes de ahogarse. He derrumbado a hachazos el árbol solitario que dominaba la Isla. Toda su madera muerta no basta para construir un esquife con el que pudiera escaparme. El mar es como mi dolor, inagotable.

Pasatiempo reflexivo

Pasatiempo reflexivo
Le gustaba jugar a encontrar las diferencias entre el espejo y la realidad.
Observaba conscienzudamente el mundo real y lo iba comparando detalladamente con la imagen reflejada en el espejo.
Disfrutaba enormemente el ir marcando pacientemente las diferencias con tinta indeleble.
Así, el mundo se iba llenando gradualmente de más marcas e imperfecciones, y se iba alejando más y más de la imagen perfecta e inmaculada del espejo.

lunes, 13 de noviembre de 2006

Sueños nuevos

El ruido de las gotas sobre la ventana lo despertaron. Lo ultimo que soñó antes de despertar fue:
'sueño suspendido por lluvia'.

El primer despertar fué Adán
El primer sueño fue
Eva

Lo congelaron y lo pusieron en sueño suspendido por cien años. Cuando despertó tuvo que reaprender a soñar para poder reanudar su sueño que había quedado supendido.

Quería tanto disfrutar lo más posible de su último sueño que entró en estado de coma...

sábado, 11 de noviembre de 2006

Microcuentos de ajedrez

Pues resulta que después del Festival de ajedrez y lo del concurso de cuento corto, caí en cuenta de que había escrito microcuentos, frases, pensamientos, aforismos y rollos sobre mis obsesiones: sueños, recuerdos, olvidos, espejos, laberintos, verdades, mentiras, realidad, imaginación y demás temas que he puesto en mi página personal y ahora en mi blog, pero no sobre el ajedrez.

Así que me puse a pensar y a escribir y a recopilar en mi palm y en pequeños papeles lo que se me iba ocurriendo... Por lo que aquí van ahora mis microcuentos de ajedrez:

mUCHos salUCHos en blanco y negro! :]


Al iniciar la partida los peones se negaron a avanzar porque no querian ser meramente carne de cañón.
Los caballos fueron los únicos que pudieron salir, y fueron carne... de caballo.


Inquieto, el rey oía voces de fantasmas. Atemorizado se refugió en la fortaleza de su enroque.
Las piezas enemigas capturadas lo estaban esperando fuera del tablero.


Mate a Ciegas.
La dama contraria se aproximó muy pegada al arrinconado rey.
El rey atemorizado cayó rendido a sus pies. Cobarde, quedó vencido reclinado en el tablero, sin darse cuenta de que no había sido mate ya que la dama temeraria estaba completamente indefensa.


Dios sigue jugando con nosotros
a pesar de que la partida parece perdida.

Somos peones de ajedrez
pero algunos saltamos como caballos

La dama poderosa en el centro del tablero se sentia invencible, pero
las piezas enemigas simplemente se escurrierron alrededor de ella, evitándola. Y
así pudieron matar a su amado rey sin que ella se diera cuenta.

Aquel peón vió al contrario acercarse. Quiso correr, pero el otro ¡zaz! lo atrapó al paso.

Los peones centrales estaban cansados de ser siempre los primeros en trabarse en combate. Agotados y heridos, decidieron aliarse con los peones contrarios e irse de vacaciones fuera del tablero, dejando que el resto de las piezas arreglarán sus diferencias.

Las piezas capturadas echaban porras desde fuera del tablero. Las pocas piezas que quedaban dentro, sólo se miraban confundidas sin saber qué hacer ya que no les quedaba fuerza suficiente para amenazar a su enemigo.

Aquel peón aislado estaba solo y tan aburrido, que le quiso hacer plática al peón contrario que tenía frente a él. El otro peón, al principio no le hizo caso, pero después de observar que las otras piezas no estaban observando enfrascadas en sus escaramuzas, le dijo "¡Sale, pero háblame quedito para que no me regañen!".

Los dos peones enemigos estaban trabados muy juntos frente a frente. Sólo se miraban pensando: "Si se moviera a un lado, aunque sea un poquito...".

Aquel rey miedoso mando traer a todas sus piezas junto a él en la fortaleza de su enroque.
Así permitió que el enemigo coronara múltiples reinas, las cuales destrozaron completamente el aparentemente inexpulgable castillo de su enroque.

El rey, temeroso de recibir una vez mas mate, se tira y con ese acto de cobardía, se rinde.

Los jugadores acordaron tablas.
Pero las piezas querían pelea, así que la partida continuó sin jugadores.

Era una jugada tan innovadora, que nadie se dió cuenta que el peón se había movido como caballo.

Se tomaron de las manos y formaron una cadena de peones.
Las piezas enemigas los desencadenaron antes de que se pusieran a cantar.

Iba a ser la combinación más hermosa del mundo. El alfil avanzó, tropezó y se equivocó al quedar a medio camino.
La combinación era brillante, pero el alfil no.

El rey estaba preocupado. Estaba adelgazando. Ya ni parecía rey.
Era lógico: era la pieza que comía menos que todos los demás.

Todas las piezas y peones estaban listos para iniciar la partida.
Todos, excepto...
Miraron hacia abajo. "Y tú, ¿quién eres?".
"Yo soy una moneda. Estoy sustituyendo al peón que se perdió".

El tablero estaba vacío y desierto. El peón volteaba hacia todos
lados. Por fin, mirando su reloj, dijo "Creo que llegué temprano".

Aquel caballo despistado se quería comer las piezas que saltaba. Creía estar jugando damas.

El peón, después de llegar a la octava fila, estaba indignado: no le permitían coronarse en rey.
Le hicieron fraude electoral.

La partida estaba avanzando. Las piezas se acercaban para el enfrentamiento... Entonces se detuvieron. Se sentaron a observar a las dos reinas enfrascadas en una discusión de cuál color era más bonito, si el negro o el blanco.

Era el final, y los peones no querían que los reyes participaran.
Porque era, decían, un final de peones y no de reyes.

Todo estaba listo para el mate del loco. Pero la reina se negaba a hacer la jugada mortal. Decía que el mate se llamaba del loco y no de la loca.

El caballo saltaba alegremente saltando los obstáculos y asombrando con sus piruetas a propios y a extraños.

Aquel peón negro estaba infiltrado de espía entre los peones blancos.
Cuando le preguntaban, decía que era la oveja negra de la familia.

Al final de la partida, una vez más el afil solamente se enteró de la mitad de la historia.

Aquel alfil enfiachetado en el enroque tenía el gran defecto de ser demasiado curioso. Así que en lugar de defender a su rey, se salió a curiosear y cuando regresó ya no había enroque, ni rey, ni fiancheto.

Al terminar la apertura, como vieron que el juego estaba cerrado, procedieron a la reapertura.

Al llegar al medio juego todo estaba a medias. Así que acordaron tablas. Repartieron las piezas a medias, y se medio felicitaron

El ejército enemigo estaba totalmente diezmado. Se habían capturado todas las piezas contrarias, excepto el rey. El problema era que nosotros teníamos todas nuestras piezas, excepto el rey.

El peón iba avanzando paso a pasito. Las otras piezas se burlaban.
Pero ninguna pieza pudo llegar al lado contrario, excepto el pequeño peón.
Más vale paso que dure, que paso que canse.

La torre quería avanzar más rápido, pero la distraía la intermitencia de las casillas: primero negra, luego blanca, otra negra, una más blanca...

Todo parecía bloqueado. No se veía salida en el laberinto del tablero.
Pero el caballo dió un par de saltos y llegó sorpresivamente al lado enemigo.

Los caminos de las torres, de los alfiles y hasta de la dama (y que decir de los peones) ya estaban muy desgastados de tanto uso. Por otro lado el caballo descubría nuevos y sorpresivos caminos cada partida.

El peón comenzaba con mucho entusiasmo, pero después del primer salto se cansaba e iba paso a paso.

Si te fijas bien, las torres aparentan ser muy altas, pero no lo son tanto. El rey y su amada dama son los más altos. Los alfiles superan en estatura a las torres. Y hasta el inquieto caballo es un poquito más alto.
¿Y los pequeñitos peones? A ellos no les importa ser más pequeños que aquellas "altísimas" torres. Saben que juntos, subidos unos encima de otros, son más altos que cualquiera de las otras piezas. Pero procuran que esto no se sepa, y menos por el rey.

Los peones están orgullosos de formar parte de la poderosa muralla del enroque.

El rey dudaba entre efectuar el enroque corto, o el largo. Finalmente se decidió por el corto. El largo tenía más espacio, pero al estar desambueblado se sentía más solo.

Era una carrera de peones. Pero por más que se apuraba, el tablero parecía tener más de ocho casillas.

Aquella pareja de alfiles trabajaba muy bien en equipo, el único problema que tenían era de que no se podían ver.

La torre avanzó resuelta hasta la octava fila para dar un mate de pasillo al rey atrapado tras la barrera de sus peones. La torre volteó sonriente y victoriosa, pero el rey... ¡ya no estaba!...

Aquellos peones habían quedado doblados uno frente al otro. El peón de atrás no podía ver nada y le pedía al de adelante que se quitara porque le estorbaba para avanzar.
El peón de adelante sólo decía "¡Hey!, ¡no empujes!".

Y cuando aquel alfil estaba feliz porque por fin iba a conocer las casillas del otro color, se dió cuenta de que no era la misma partida, sino una nueva.

El jaque, para ser verdaderamente jaque, debe llevar al mate.

Las torres, peones y alfiles iban siempre en caminos rectos, por eso los esperaban los enemigos y los atrapaban. El caballo daba saltos, brincos y piruetas cambiando rumbo por extraños de caminos, despistando a los enemigos.

Los reyes se controlaban a distancia, sin poderse acercar debido a aquella misteriosa barrera que los separaba como polos de imánes del mismo signo, aunque en este caso eran de signo contrario.

Los dos reyes se miraban fijamente de frente, gritándose bravuconadas y manoteando con sus puños. Al fin y al cabo sabían que no se podían acercar más y que ellos solos no podrían hacerse ningún daño.

El rey retrocedía aterrado. La horda de piezas enemigas lo rodearon amenazadoramente. El rey estaba congelado sin poderse mover. Entonces el rey volteó a todos lados sin poder respirar y... ¡soltó una carcajada aliviado!
Después gritó: "¡Es empate por ahogado!"

La lucha por la columna abierta era intensa. Primero una torre, seguida de una torre enemiga, luego una más y otra hasta juntar la presión de todas las torres de ambos bandos en esa columna. Se agregó una dama y después la otra, porque no se podía quedar atrás la reina contraria. Todas, las cuatro torres y las dos damas, empujaron unas contra otras. La tensión estaba al máximo.
Entonces un peón que pasaba por ahí, les preguntó: "¿Me dejan jugar?", y se rompió la tensión.

La reina recordaba suspirando los tiempos en que el rey era príncipe (extrañamente azul), y ella era su amada princesa a la que le cumplía todos sus deseos.
Pero ahora él es el rey, que casi no quiere moverse, ni salir. Y resulta que ahora él es el más importante y para colmo, ella tiene que defenderlo.

Intrigas en palacio.
Las piezas del flanco de dama cuchicheaban en reuniones secretas.
A las del otro flanco no les importaba, ellas tenían al rey de su lado.

La reina estaba furiosa. Siempre junto al rey, defendiéndolo, ¿para qué? Si ahora ella era desechada con este cambio de damas.

El rey soñó que tan sólo era una pieza de ajedrez en el tablero.
Lo despertó el alfil dándole un codazo.
"¡Señor! ¡Señor!
¡Se ha quedado dormido otra vez y nos toca mover!"

El padre jugó P4R. El hijo contestó Cc6.
Después de unas jugadas era obvio que habia una brecha generacional...
...y más aún: que ni siquiera estaban jugando en el mismo tablero...

Soñó que hacía su última jugada
y la partida terminaba.
En ese momento murió.
Para poco tiempo después renacer en una nueva partida.

El retorno de la reina.
La reina regresó un poco trastornada,
pues tenía aún recuerdos de haber sido peón.

El peón veia por fin coronado su gran esfuerzo
de llegar a la meta al final del tablero.
Pero lo querian coronar reina, y él tan hetero...

La torre estaba ofendida,
¡la habían cambiado por un alfil!
Y aunque le hablaban de un sacrificio de calidad,
la torre sólo quería hablar de cantidad.
Ya que aunque no era tan lista como el alfil,
era obvio que seguro sí era más pesada.

Las blancas estaban felices.
Habían ganado gracias al sacrificio de su dama.
Las negras habían perdido a pesar del sacrificio de su rey.

El rey emitió un decreto
en que prohibía a sujetos pequeñitos y cabezones
soñar que algun día serían coronados.

viernes, 10 de noviembre de 2006

Nombres inventados para personajes

Pues leyendo en el Rincón de Lazarus sobre los nombres inventados para crear personajes y que no coíncidan con el nombre de alguien, estuve pensando en nombres imposibles (o casi) para personajes. Van algunos que se me han ocurrido:

Floruro González, Peñasco Luna, Trapecio Martínez, Raqueta Méndez, Manzana Ocampo, Participio Alvarado, Mixto Garduño, Ímprobo Padilla, Emergencia Fernández, Comezón Cuenca, Fachada Aguirre, Epicentro Garduño, Fetiche Arteaga, Vericueto López, Cucurucho Anaya, Cantimplora Reyes, Improperio Macías, Sinergia Mercado, Gerundio Herrera, Mandolina Torres, Artefacto Gutiérrez, Tamarindo García, Antimonio Pérez, Rododendro Chávez y Estribillo Guzmán. :]

Me acuerdo de un ex compañero de trabajo que se llamaba Luis Yudico y yo pensaba que sería estupendo jugar con su nombre y cambiarlo a Yuis Lúdico. :]

mUCHos salUCHos inventHados! :]

Y les pongo el mensaje de refHerencia de "El Rincón de Lazarus":

http://faehin.spaces.live.com/blog/cns!E2038B30D995E059!1130.entry

03 octubre
La realidad supera a la ficción

Hace unos meses ofrecí un cuento en este tres veces tres blog, llamado "La agridulce venganza de Pepito Licañas". Como debería ser obvio a partir del título, soy un autor que prefiere que sus obras no tengan patas y se salgan del texto; es decir: prefiero inventar nombres raros para no andarme encontrando luego a alguien que dice que se llama como el personaje más fregado de un cuento mío, y que no me anden madreando por ahí.

En el cuento éste de la venganza aparece, sólo un momento y luego se pierde en la noche de los tiempos, un niño llamado Tomasito Bobadilla. Pues resulta que, a partir de un proceso que contaré próximamente (en una entrada que haré en colaboración con mi hermano Pedro), me encontré con que... ¡sí existe Tomasito Bobadilla!. No Tomás Bobadilla, ni Tommy Bobadilla, sino Tomasito Bobadilla. Yo usé el nombre por considerar improbable que una persona humana se llamara así. Usé el nombre para el niño más malvado de la escuela. Y resulta que él está aquí, en una especie de revista de chismes sociales por internet (Quién... se creen).

Tengo miedo. Mucho miedo. Tomasito Bobadilla se ve influyente y poderoso... tal vez venga por mí, y mi cadáver flote mañana en el Río Churubusco.

El ladrón del tiempo

Bueno, pues resulta que sigo inmerso y maravillado leyendo los libros del escritor inglés Terry Pratchett. :]

Le regalé a Angie, mi novia, de cumpleaños, el libro "Soul music" que considero como el mejor que he leído de este autor. Y estoy disfrutando de "El ladrón del tiempo" en mi Palm (excelente traducción no oficial hecha por fans/lectores de la 26ava novela de la serie del Mundo Disco). Éstos y otros libros de Pratchett los pueden encontrar en formato digital en el grupo espacio-L:
http://mx.groups.yahoo.com/group/espaciol/

mUCHos salUCHos de UCH robándole tiempo al tiempo... :]

Les pongo más información de un mensaje del grupo:

UCH eternaMente sorprendido... :]

---------- Forwarded message ----------
From: oz_siam
Date: Sep 26, 2006 8:07 PM
Subject: [espaciol] El ladron del tiempo
To: espaciol@yahoogrupos.com.mx


bueno, tarde, como siempre, pero con la mejor intención ,si señor :)
Pues archirequeterecontraagradecidos con la dupla Gra/Jota que tan
buenos dividendos nos ha dejado a los kevins angloignorantes.

La 5° novela de la serie de la muerte llega directamente a sus manos :)

Pues bien, algunos comentarios sobre el libro:

De "LaCdGA'T"
Thief of Time
"'Sí', dijo la Señorita Susan. 'A veces pienso que la gente debería
aprobar un examen serio antes de que se les permitiera ser padres. No
solamente el práctico, quiero decir'".

Los Auditores de la Realidad, esas figuras grises e insulsas que
pretenden tener bien controlado el funcionamiento del universo, han
ideado un nuevo plan. Esta vez pretenden detener el tiempo para que no
vuelva a reinar el desorden nunca más
.

En unas heladas montañas cerca del Eje, los Monjes de la Historia
hacen su trabajo. Se encargan de que el Tiempo esté bien administrado:
quitan de donde no es necesario y lo inyectan donde haga falta, cortan
y pegan y se encargan de que todo vaya bien
. Pero todo no va bien. Y
además está este aprendiz que muestra unas cualidades excepcionales y,
para colmo de males, está bajo la tutela de Lu-Tze, el barrendero, el
menos ortodoxo de los habitantes de este monasterio.

Y Susan, o más bien la Señorita Susan (como la conocen en el colegio
donde da clases), vuelve al centro de los acontecimientos cuando su
abuelo (la Muerte) la necesita para algo que él no puede hacer.

Una novela espectacular.


Contraportada de Doubleday (edición inglesa)

El Tiempo es un recurso. Todo el mundo sabe que tiene que estar bien
distribuido.

Y en el Mundodisco ése es el trabajo de los Monjes de la Historia, que
lo acumulan y lo extraen de los lugares donde se desperdicia
(como,
por ejemplo, bajo el agua... ¿cuánto tiempo necesita una lubina?) para
llevarlo a sitios como las ciudades, donde nunca hay el suficiente tiempo.


Pero la construcción del primer reloj realmente exacto del mundo hace
comenzar una carrera contra el... bueno, contra el tiempo
para Lu-Tze
y su aprendiz Lobsang Ludd. Porque el tiempo se acabará. Y eso será
sólo el principio de los problemas de todo el mundo.

THIEF OF TIME llega con un reparto completo de héroes y villanos,
yetis, expertos en artes marciales y Ronnie, el quinto jinete del
Apocalipsis (que les abandonó antes de que se hicieran famosos).



http://www.laideafija.com.ar/especiales/pratchett/biblio.html
Thief of Time
Una misteriosa dama pide a un relojero construir un reloj tan perfecto
que el tiempo quede atrapado en él, lo que satisface a los Auditores
de la Realidad, ya que haría del mundo un lugar muy ordenado
. Para
evitar esto nuevamente toman cartas en el asunto los Cinco Jinetes del
Apocalipsis (Muerte, Hambre, Guerra, Pestilencia y el que los dejó
antes de ser famosos), Susan, Nanny Ogg, los Monjes de la Historia y
muchos otros personajes conocidos.


Unas palabras de terry sobre "el ladron de Tiempo"

"Hubo muchas cosas que se unieron para hacer Thief of Time. Llevo más
de quince años queriendo hacer un libro sobre el Quinto Jinete del
Apocalipsis, y nunca había encontrado una manera que funcionara. En
ToT sabía que iba a necesitar a los otros cuatro jinetes, así que me
pareció que era un buen momento para introducir al que les abandonó
antes de que se hicieran famosos.

Lo más extraño fue... digamos solamente que en el libro otro personaje
se da cuenta de cuál es el nombre real del Quinto Jinete, y yo me di
cuenta a la vez. Es muy raro darte cuenta de que tu subconsciente
también está trabajando en la historia e intentando pasarle pistas a
la corriente principal.


Y todo lo demás llegó por sí mismo: la nieta de la Muerte, Susan, que
ahora es profesora de escuela; el papel del chocolate en la guerra de
guerrillas
; el Ángel del Libro de Hierro; esa cosa vital que hay que
recordar cuando eres un tipo malo que se enfrenta a un monje pequeño,
sonriente y completamente desarmado...
y, por supuesto, el mismo
Ladrón de Tiempo, que no está del todo ahí.

Algunas de las cosas más extrañas no tuve que inventármelas; el reloj
de cristal que tiene solamente un pequeño muelle metálico fue
construido realmente por un artesano alemán (no soy una persona
destructiva por naturaleza, pero desde que lo leí he querido buscarlo,
comprarlo, pegarle un tiro y grabarlo a cámara muy, muy lenta). Y hubo
una época en que estaban de moda los relojes florales como los que
salen en los libros (en los que se planta una cuidadosa selección de
flores y, en teoría, se puede saber la hora viendo cúales se abren y
se cierran, incluso de noche)
, aunque mis observaciones indican que
sería más exacto un reloj de sol metido en un armario. También
investigué los granos de café recubiertos de chocolate, exhaustivamente."




http://vida-anodina.blogspot.com/2005/08/el-pasado-no-existe.html

El ladrón del tiempo. Aquí se narran los avatares y orígenes de los
Monjes de la Historia, una secta situada en las montañas de nieves
eternas del Eje del Mundodisco. Esta orden fue fundada por Wen el
Eternamente Sorprendido.

¿Y por qué eternamente sorprendido? Pues porque cuando alcanzó la
Iluminación comprendió que el pasado no existe porque, como su nombre
indica, ha pasado, ha finalizado. De la misma manera, el futuro
tampoco existe porque está por llegar. Ante esta situación de no
existencia, sólo puede aferrarse al instante presente. Y puesto que el
presente es efímero porque no bien era futuro pasa a ser pasado, nunca
sabes qué te puedes encontrar al instante siguiente. De ahí que Wen
estuviera Eternamente Sorprendido.


Así, los monjes poseen unas ruedas del tiempo (llamadas
procasnicátores) con el que pueden acelerar o ralentizar el tiempo. Y
distribuirlo de forma eficiente. Porque el tiempo es, ante todo, un
recurso. La gente hace tiempo, malgasta tiempo, lo invierte, hace que
sea oro, se toma su tiempo. Y ese tiempo tiene que sacarse de algún
lado. De los peces, por ejemplo. En el fondo del mar hay tiempo de
sobra para casi todo.


¿Y entonces el tiempo, el pasado qué es? Piénsalo y verás como no es
fácil definirlo. Es lo que viene en los libros y es, también, lo que
tú seas capaz de recordar. Y dime:
¿Qué peso marcaba la báscula la última vez que te pesaste? ¿De qué
color llevabas tu ropa interior el jueves anterior? ¿Cuándo fue la
batalla de Barbate? A esto último puedes responder si buscas en el
Google, pero, el tipo que dejó constancia de ese dato, ¿lo recordaba
perfectamente? Trata de rememorar un hecho que te marcara. Tu primer
beso. O el último. Y ahora vuélvelo a recordar, por segunda vez. ¿Has
añadido detalles? ¿Los has omitido? ¿Y cuál de esas dos versiones era,
es la verdadera?


Sí, ya lo sé. Es jodío esto de aceptar que el pasado no existe o que,
al menos, está formado del mismo material que los recuerdos y los
pensamientos.


Buena lectura y saludoz a todoz

Más micros

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